Peter Pan en la frontera: niños jugando a cruzar a Norteamérica

ninos_qutzalSe dice, en la mitología jurídica, que los niños y niñas son los sujetos más protegidos por los Derechos Humanos. Sí, he dicho “mitología jurídica” porque me refiero al mundo donde los Presidentes y Presidentas firman hojas grandes que pasan a archivarse en bóvedas de las Naciones Unidas y a recordarse en los calendarios. La prensa latinoamericana ha puesto en las últimas horas su lupa en México con el denominado tema de “los niños migrantes” que narra el cómo centenas de niños y niñas cruzan Centro América para llegar al sueño americano.

Los reportes son numéricamente escalofriantes. Allí se dice que en México entre nacionales y procedentes de Centroamérica hay “ocho mil niños migrantes que tenían como destino Estados Unidos, de los cuales cuatro mil 230 (53 por ciento) viajaban solos. De éstos, tres mil 525 tenían entre 12 y 17 años, y 705, entre 0 y 11 años de edad (20 por ciento).”

¡Ocho mil niños! ¡Librados a su suerte por los pasos más peligrosos de nuestra geografía! ¡Más de tres mil no tienen los diez años! ¿Qué clase de mundo es este? Los datos anteriores publicados en la nota del Correo del Orinoco[1] se ven aún más ensordecedores al revisar la prensa mexicana desde donde América Economía[2] reporta:

“Debido a que también hay niños migrantes mexicanos no acompañados, existe amplio consenso en la opinión pública en que el gobierno mexicano los detenga y se haga cargo de ellos mientras encuentra a sus familiares (90%).

En cualquier caso, no se ve un esfuerzo importante de las autoridades mexicanas para proteger a los menores migrantes ya sean de México o de Centroamérica. Más de la mitad cree que hacen poco o nulo esfuerzo.

Frente a las deportaciones que el gobierno estadunidense hace a México de niños migrantes muy pocos observan alguna labor del gobierno mexicano para atender el tema de las deportaciones: escasamente se menciona que se han creado albergues o que se investiga para identificar a sus familiares y enviar a los niños con ellos.” (Destacado nuestro)

 Todas las personas pueden pensar lo que gusten y este es un sondeo a la opinión pública pero la idea que la solución ante tamaño drama sea la detención de niños y niñas suena inaudita. Es cierto, es fácil mirar de lejos el dilema que ha de tener la inmigración mexicana pero ¿cómo darle validez a un estatus penitenciario contra niños y niñas? ¿Cómo pretender retornar a estos niños a sus familias por orden del Estado, sin mediar solicitudes de los progenitores? ¿Cómo taparse los ojos ante lo simbólico del asunto? ¿Quiénes son estos niños que retan la vida en sus condiciones más insoportables para llegar a enfrentarse con policías de dos –ver de tres- Estados?

Han leído bien, los Estados Unidos deportan estos niños y niñas, solos, como llegaron a México de donde salieron. Es decir, los lanza como quien lanza un saco a la finca del vecino y poco importa si el niño es guatemalteco, hondureño o mexicano.

Entonces los niños y niñas, en una condición de parias regresan a México donde son “detenidos y devueltos a Centroamérica cuatro niños migrantes al día según el más reciente corte informativo de la Secretaría de Gobernación de México, dependencia que concentra la estadística migratoria del país. Así, 705 pequeños que aún no llegan a los 12 años pasaron ya en los primeros cinco meses del presente años por la experiencia de un proceso migratorio sin documentos, en solitario, detenidos, frustrados y retornados a sus países de origen, principalmente a Honduras, Guatemala y El Salvador.”[3] Aquello se da cuando los niños y niñas caen en el sistema legal y logran escapar del sistema de trata, drogas y muerte que rodea los pasos fronterizos en México.

Un juego macabro se configura si tomamos en cuenta que la Convención sobre los Derechos del Niño, que es el tratado más ratificado de la historia universal no ha sido adoptado por Estados Unidos. Por lo que ellos pueden en este caso alegar que a ellos no les rige todo el cuento del interés superior del niño.NIOS-MIGRANTES-ESPECIAL

Pero entonces una desempolva algún nombre, un tal Elián, en el que USA se negaba a la repatriación por alegar ¿el interés superior del niño? Viendo una vez más el derecho y los derechos, como una camisa que se estira y encoje de acuerdo a las circunstancias.

Alguna nota publicada casi por error cuenta que del otro lado de la frontera, hay quienes se indignan de la situación y aspirarían que los Estados Unidos haga otra cosa que deportar niños. Así, el Diario reporta,

“Estoy aquí para enseñar solidaridad para estos niños que están encarcelados, estos migrantes, que son en realidad los descendientes de los primeros nativos de América, que es un continente, no solamente los Estados Unidos”, dijo Ollin Kin del movimiento indigenista de las Américas, quien vino apoyar una amnistía para las familias que son trasladadas.

Kin añadió que Estados Unidos se declara como un país de tolerancia, pero con “estas acciones de rechazo a los camiones y al no aceptar a estas familias de inmigrantes, muestran que la tolerancia es sólo si vienes de Europa y eres blanco”.[4]

¿Maras, hambre, ignorancia? Los niños trabajadores y abandonados de América central salen a correr al “país del nunca jamás” guiados por esa especie de sombra impuesta por el norte sobre el sur de nuestra América, con su manera de susurrar que el único camino a la vida mejor es la renuncia a la dignidad.

Dice la mitología de los derechos humanos que la migración humanitaria no es un delito, que pese a que cada Estado es soberano de imponer las condiciones que estime necesarias para su seguridad nacional y otros temas debe respetar los derechos fundamentales de las personas en conflicto con la ley de migración.

¿Espejismo? ¿Lanzado olímpico de responsabilidades? ¿Desestimulo a las familias que envían a sus nenes a la frontera? ¡Por amor a Cristo, son niños y niñas presos! ¡Poco se dice, por cierto, de la solución de sus problemas sociales, de sus condiciones de salubridad, educación y alimentación en esta detención llamada vergonzosamente “aseguramiento”¿Quién se asegura de qué? ¿El imperio más poderoso del mundo se asegura frente niños de menos de diez años?

Y dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”…

 

 

 

[1] http://www.correodelorinoco.gob.ve/politica/ninos-migrantes-precio-y-pesadilla-sueno-americano/

[2] http://www.americaeconomia.com/politica-sociedad/politica/encuesta-mexicanos-piden-detener-ninos-migrantes

[3] http://www.eldiariony.com/mexico-deporta-mas-ninos-migrantes-centroamericanos

[4] http://www.eldiariony.com/inmigrantes-children-murrieta-protesta-buses

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