¿Venezolanos, protegerlos, repatriarlos, rechazarlos o deportarlos?

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Para poder intervenir un país primero es necesario convencer a la opinión pública que es un Estado fallido; que sus instituciones son terribles agencias del mal y que la gente sufre. Con este guión preestablecido se han desarrollado un número importante de acciones que han consolidado un orden mundial en el que no podemos contar ni un solo año en el que haya existido paz y estabilidad.

Venezuela está en el presente en el corazón de dichas acciones y para eso suceden simultáneamente muchas cosas: contamos movimientos extraños de ejércitos por nuestras fronteras[1], un bloqueo cuyo propósito fue aclarado este miércoles 25 de abril por Marco Rubio quien declaró que “el objetivo [de las sanciones] es maximizar el dolor”[2] para lograr la mas pronta salida de la Revolución del poder.

Simultáneamente, países como Panamá y Colombia han venido reconociendo una parainstitucionalidad dicha venezolana[3] que hiere la normalidad de las relaciones internacionales y al lado de esto, se construye la idea que existe una “diáspora” ocasionada por la masiva violación de todos los derechos humanos en Venezuela, ahora, en especial los derechos económicos, sociales y culturales de la población.

¿Cómo se logra esto? Un método efectivo son las sanciones causantes que las medicinas no lleguen a puerto y que el dinero no alcance para importar comida o los insumos que necesita la agroindustria pero esto no se agota allí, porque, seamos realistas países pobres existen por montones.[4]

Es allí, donde surge la necesidad de construir una retórica especial, cargada de imágenes que evoca sentimientos de compasión por la gente y de rechazo por el sistema político. Este es el trabajo que vienen haciendo las organizaciones internacionales, ahora, encabezadas por el ACNUR.

¿Han mirado ustedes las redes sociales de esta organización? Allí verán fotos de niños venezolanos precariamente vestidos y aseados posando frente a una carpa blanca como las que usan en África, ahora instaladas para venezolanos en el norte de Brasil.

¿Recuerdan el comunicado llamando a recibir masivamente venezolanos pese a las reglas migratorias de los países de acogida?[5] Pues con eso en mente, podemos entender todo este capítulo de cuestionamiento a Trinidad y Tobago por el regreso a Venezuela de par de decenas de personas que estaban privadas de libertad en aquél país.

Trinidad y Tobago alega que los venezolanos habían entrado irregularmente o habían delinquido, al tiempo que Venezuela[6] afirma que se trata de una repatriación que hizo de personas que solicitaron regresar al país para huir de la situación penitenciaria que enfrentaban en dicho país y el ACNUR[7] condena la decisión dando pie a un revuelo mediático que ahora se completa con un llamado a nombrar comisiones en la Asamblea Nacional en desacato para atender el tema[8].

Por lo tanto, hay una guerra de titulares en estos momentos en los medios que se centra en determinar si lo que ocurre es una “repatriación” o una “deportación” puesto que estas acciones son distintas en el Derecho Internacional.

Según la misma oficina onusina, la repatriación es “la decisión que toma un refugiado o solicitante de la condición de refugiado, de manera voluntaria e informada, de regresar a su país de origen y restablecer su residencia en ese país”[9] mientras que una definición  general de deportación se refiere a “la expulsión de una persona de un país, mayormente por motivos políticos como lo es la inmigración ilegal. El fin de una deportación es el destierro y suele aplicarse a manera de castigo”[10]

El punto central aquí está, en lo jurídico, en el cumplimiento –o no- de los protocolos de repatriación pero dudo mucho que nosotros vayamos a ver algo más complejo que esta guerra de titulares de estos últimos días porque de existir la voluntad de los involucrados, los fines de la institución se cumplieron.

Así, lo que ocurrió en este caso, según lo narrado por la corresponsal de Telesur Madelein García y sustentado en algunos documentos es que existieron del universo de migrantes venezolanos en Trinidad y Tobago, ochenta y dos, que víctimas de un sistema fraudulento para la solicitud de documentos en la isla fueron detenidos por las autoridades y solicitaron, al estar en ese estado, regresar a Venezuela.

Lo que puso en evidencia la existencia de un sistema en el que, se está haciendo propaganda para favorecer la inmigración ilegal a Trinidad y Tobago a los fines de obtener mano de obra, barata y frágil, para el provecho de algunos empresarios de aquella nación.[11]

Hagamos una pausa para entender esto. En primer lugar, las repatriaciones que ocurren con el auxilio del país de donde son naturales las personas objeto de las medidas ocurren como método de protección de nacionales en condiciones de peligro.

Haciendo caso omiso de cuál fue la falta que generó que estas personas fueran detenidas debemos considerar que Trinidad y Tobago, como otras naciones de habla inglesa en el Continente, es uno de los países que admiten la pena de muerte contra personas señaladas por asuntos penales y Venezuela es uno de los primeros que abolió este sistema. También veremos que es uno de los Estados que tienen una situación penitenciaria considerada de las más duras del Continente, lo que activa el deber del país bolivariano de proteger a las personas que siendo venezolanos se encuentran sometidas a estos sistemas.

El tema migratorio sobre Venezuela adquirió visibilidad para el derecho humanitario cuando se publicó un Comunicado del ACNUR fechado del 12 de enero de 2018, que señalaba que los venezolanos son una población vulnerable sujeta a actos de xenofobia a quienes debían garantizársele mejores condiciones que las que se les han dado en los últimos tiempos en virtud de la situación que se vive en el país.

Más allá de esto, que fue reafirmado en una decisión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que solicitó que se permitiera la entrada, sin examen de casos particulares, a los venezolanos que salían del país, la situación no ha evolucionado en este sentido.

Por el contrario, desde que se dictaron en el 2017 las sanciones económicas contra Caracas y que se ha hecho habitual el discurso que habrá que promover el sufrimiento o la muerte en Venezuela, los países no han hecho sino aumentar las exigencias para el ingreso y permanencia de venezolanos en sus países. Así vemos que en este período Panamá, Nicaragua[12], Guatemala[13], Chile[14] y Honduras[15] son por lo menos algunos de los países que agravaron las condiciones para los venezolanos.

A este aspecto administrativo y en contravención de lo que son las exigencias de la ONU, de la OEA e incluso los discursos políticos de estos países se suman las frecuentes noticias de deportaciones –puras y simples- de venezolanos de los países que claman por un cambio de gobierno en Caracas.

Así veamos, solo a modo de ejemplo:

  1. Fue noticia el 24 de abril que, en Estados Unidos, la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) ha deportado a 150 venezolanos en el año fiscal 2018, entre ellos 9 este mes, cuando el vicepresidente Mike Pence estaba en Lima, Perú, para la Cumbre de las Américas, donde prometió hacer “todo lo que esté a nuestro alcance para apoyar a los que huyen de la tiranía”[16]
  2. El 21 de marzo se hicieron públicas las denuncias de maltratos y deportaciones de venezolanos desde México.[17]
  3. En febrero, 102 venezolanos fueron deportados desde Colombia.[18]

 

Siendo que estas noticias no han sido objeto de una gran difusión en Venezuela donde la campaña se centra en sembrar la sensación que la única alternativa para una vida digna se encuentra en irse de Venezuela. Quizás por ello, ha sido de tanto desagrado para los operadores políticos y los medios de comunicación conocer que, existen venezolanos en Trinidad y Tobago, como los que han sido objeto de toda esta controversia, que desearon repatriarse o los que regresaron a Venezuela desde Perú con la delegación venezolana que participó en la Cumbre de las Américas.

[1] https://www.telesurtv.net/news/Tanques-colombianos-en-frontera-con-Venezuela-se-deben-a-patrullaje-20170331-0042.html

[2] http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/venezuela-es/article209781284.html

[3] http://www.el-nacional.com/noticias/politica/tsj-exilio-inauguro-sede-ciudad-panama_232372

[4] http://www.bancomundial.org/es/topic/poverty/overview

[5] https://anicrisbracho.wordpress.com/2018/03/12/esto-tambien-es-o-no-un-fakenew-la-declaracion-del-acnur-sobre-venezuela/

[6][6] https://www.cubanet.org/venezuela/repatrian-82-venezolanos-trinidad-tobago/

[7] http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/venezuela-es/article209650489.html

[8] http://www.el-nacional.com/noticias/politica/designo-diputados-para-atender-caso-venezolanos-trinidad-tobago_232174

[9]http://www.acnur.org/fileadmin/scripts/doc.php?file=fileadmin/Documentos/RefugiadosAmericas/Venezuela/Repatriacion_voluntaria_acnur_venezuela

[10] http://conceptodefinicion.de/deportacion/

[11] https://conelmazodando.com.ve/sepa-la-verdad-de-la-deportacion-de-82-venezolanos-de-trinidad-y-tobago

[12] http://archivo.ntn24.com/noticia/guatemala-solicitara-visa-consultada-a-los-venezolanos-que-quieran-ingresar-a-ese-territorio-167842v

[13] http://archivo.ntn24.com/noticia/guatemala-solicitara-visa-consultada-a-los-venezolanos-que-quieran-ingresar-a-ese-territorio-167842

[14] https://www.eluniverso.com/noticias/2018/04/09/nota/6706930/gobierno-chileno-otorgara-visa-especial-venezonalos-que-huyen

[15] http://www.elimpulso.com/noticias/internacionales/honduras-solicitara-visa-venezolanos-ingresar-territorio

[16] 1.        http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/venezuela-es/article209740439.html#storylink=cpy

[17] https://es.panampost.com/orlando-avendano/2018/03/21/venezolanos-denuncian-maltratos-y-deportaciones-de-mexico/

[18] http://www.el-nacional.com/noticias/latinoamerica/colombia-deporto-102-venezolanos-por-tener-documentacion-regla_223554

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Maracaibo: que no se nos olvide la ciudad ni Juana de Ávila.

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Siempre he amado la historia. Quizás porque crecí en una casa donde los tiempos se paseaban en manga de camisa. Las fotos familiares, en casa de la abuela, no se agotaban a los cumpleaños. Habían recortes, fotos en blanco y negro, poses de mi abuelo con el cigarro en la mano. Había mucho de qué hablar todo el tiempo, con los periódicos amontonándose a los pies de la cama cuando uno a uno eran meticulosamente examinados por mi abuelo que los lanzaba desde la hamaca.

Sin embargo, aquel amor por la historia que incluía los cuentos de infancia de mi padre soñando con encontrar fósiles en los Médanos de Coro o los ojos brillantes de mi madre cuando evocaba escuchar desde Panamá las noticias de los avances del Comandante Fidel y de su amigo el Che para lograr la Revolución Cubana, nunca entraban al salón de clases, dispuesto como un penoso ritual para aprenderse –mal, por cierto- una cronología absurda que iniciaba en el dibujo de dos indiecitos que, asomados tras un arbusto, veían llegar carabelas el 12 de octubre de 1492.

En estos tiempos, tan difíciles, recuerdo mucho esa contradicción, ese proceso de pasteurización del hecho social que ocurre antes que como historia sean presentados a los ciudadanos en un salón aburrido y condenado a escuchar todo aquello.

¿Dónde queda el presente en ese esquema? Creo que en ninguna parte. Hoy es 24 de abril de 2018 y me arden estos temas. Una fecha histórica ocurrió hoy y pese a su gran importancia estratégica pocos la recuerdan. Hoy ocurría en 1822, la Batalla de Juana de Ávila.

Yo nací en Juana de Ávila. Claro, ya no es el Hato que fue en aquella época sino una parroquia. Yo viví, estudié y milité con la Juventud en Juana de Ávila. Nos hicimos en sus calles, caminando las veredas que San Jacinto, las calles de casitas humildes del Naranjal, subiendo las escaleras de la Trinidad, sintiendo el olor del lago en Isla Dorada, perdidos en las ganas de recuperar al menos un espacio digno para los jóvenes en aquella zona violenta, llena de edificios que la gente pisa y deja.

Ayer, el día antes y quizás hoy, no ha habido un servicio normal de electricidad en Juana de Ávila. La oscuridad ha vuelto a poblar sus calles largas de pocos árboles y alguna gente, enardecida, se ha encontrado en las esquinas que en el 2014 y en el 2017 han sido escenario de las guarimbas.

Cuando empezó el bachaqueo esa franja de tierra, esa línea larga y delgada que es Juana de Ávila también fue uno de los primeros escenarios. En sus extremos más al norte, por allá, donde queda el Sambil el asunto parecía un fenómeno puntual debido a la cercanía con Colombia. Parecía algo que se superaría rápido, un problema coyuntural y ya…

El tema eléctrico, en toda evidencia no comienza en Juana de Ávila pero se está instalando con una violencia que no debe tomarnos con la sorpresa que, a quienes vivimos en Caracas, nos tomó el bachaqueo. No debemos repetir el silencio que hicimos sobre la reventa hasta que la tuvimos llenando las tiendas chinas de la Avenida Baralt de Caracas, o, de la Urdaneta.

El hato Juana de Ávila, hoy parroquia, ese territorio de tantos contrastes, con esa población de clase media alta y sus terribles barrios cohabitando, evitando tocarse, fue también uno de los puntos vitales de nuestro proceso de Independencia. Insisto en decirle así: proceso.

Aquellas aburridas profesoras repitieron las historias que todos conocemos. La Independencia al parecer duró dos días, un 19 de abril de 1810 y un 5 de julio de 1811 y eso es mentira. Faltaba Maracaibo y fue allí, en la Batalla Naval del Lago luego de que se ganara en tierra la Batalla de Juana de Ávila que los realistas fueron definitivamente derrotados.

La-piedra-de-Juana-de-AvilaDetrás de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Zulia, encerrada en una jaula, lejos de la vista de todos, sin que nadie lo sepa, está el monumento a aquella epopeya donde las  fuerzas patriotas comandadas por el Coronel José Rafael Heras derrotan a las tropas realistas que se habían atrincherado en ese hato. Ese esfuerzo le costó la vida al patriota José Rafael Heras y debilitó tanto a los realistas que no volvieron a levantar la cabeza.

Maracaibo aparece así como la última gran ciudad venezolana en el lejano occidente, bordeando la línea que nos divide de un país hostil, poblada de problemas propios, comunes a otras regiones e importados de Colombia. Su gente merece que sus problemas sean prioritarios o al menos, no secundarios.

Paralizar Maracaibo, que fue también la más difícil de las conquistas de la Independencia es un objetivo evidente para quienes quieran “balcanizar” Venezuela, prender la “media luna”, generar acciones violentas que cuenten con el respaldo popular que hasta ahora no han logrado.

Atender la situación desde Caracas, rompiendo el silencio, impidiendo que un problema nacional se trague los liderazgos nuevos, construidos en toda una vida pisando esas calles y siguiendo al Comandante Chávez no es tan sólo una tarea política, es un imperativo moral. Es un deber con la historia, es garantizar en el presente los triunfos que requerimos.

Y yo me excuso, por el tomo extraordinariamente personal de esta nota pero no me pidan otra cosa si es mi calle, son mis compañeros, son mis vecinos, la más pequeña de mis Patrias, de mi propia historia la que está asaltada y sufrida a esta hora.

Colombia: la hostilidad conveniente

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Hace un par de años todas nuestras explicaciones sobre los extraños fenómenos que observamos en la economía tenían que ver con Colombia. En especial, con las reglas de cambio que rigen en aquel país y su uso para hacer del Bolívar una mercancía barata.[1] En esa época, vimos imágenes de helicópteros que sobrevolaban la frontera dejando al descubierto las trochas por donde salía todo lo que en Venezuela pudiese haber y como alimentaba las farmacias, las tiendas y el extremadamente informal comercio de gasolina colombiano.[2]

¿Lo recuerdan? Incluso por esa época hubo encuentros diplomáticos de varios cancilleres venezolanos con María Ángela Holguín Cuéllar[3] e incluso una reunión entre Maduro y Santos[4] que no lograron convencer a los colombianos de corregir ninguna de las cosas que se habían desviado.

Por el contrario, mes a mes, hemos visto crecer la hostilidad colombiana que sin dejar de proseguir en las acciones en contra de la moneda o de alimentar su mercado de productos venezolanos ha venido variando su espectro.

Así comenzaba el 2016, con tomas desde el puente Simón Bolívar con unas primeras tomas para abrir el tema del canal humanitario. La gente, mientras que se viera mucha, no importaba si era colombiana o venezolana o parte de la comunidad que habita entre ambos países. No importaba si iban de visita, de compras o emigraban. Eran muchos y de eso iba la historia.

En esta pequeña crónica queremos ver tan sólo lo que han sido actos oficiales o al menos actuaciones de sus máximas autoridades, por lo que hemos decidido dejar fuera las recurrentes amenazas que el Senador y ex Presidente Álvaro Uribe Vélez suele hacer en contra de Venezuela.

Por eso, queremos recordar el capítulo ocurrido el pasado mes de noviembre de 2017,  cuando Colombia ordenó revertir las compras de medicina contra la malaria que había hecho Caracas a un proveedor neogranadino, actuando como si estuviese en vigencia  en Colombia, alguno de los decretos que han prohibido el comercio entre Estados Unidos y Venezuela.

Así lo reseñó la prensa en aquél momento:

El Presidente Juan Manuel Santos ordenó recientemente a BSN Medical Colombia, laboratorio que produce Primaquina -medicamento que se utiliza para el tratamiento del Paludismo- rechazar la compra del Estado venezolano de ese fármaco esencial para tratar y curar la malaria.

Tareck El Aissami, Vicepresidente de Venezuela, denunció el pasado jueves que para el alivio del pueblo venezolano ya estaba garantizada la Primaquina pues el medicamento fue comprado al Gobierno de la India y empezó a ser distribuido en el Estado Bolívar el viernes 3 de noviembre.[5]

Esta compañía, BSN Medical Colombia, es una trasnacional importante con centros de producción en Alemania, Francia, Reino Unido, Méjico, Pakistán, Sudáfrica, Colombia, Venezuela, Nueva Zelanda y Estados Unidos; operando en todo el mundo a través de filiales, sociedades y agentes distribuidores, y comercializa varios productos comunes en el mercado de la salud como Leukopor®, Tensoplast®, Gypsona®, JOBST®, Delta-cast® y Actimove® [6]

La vacunación contra la malaria es sumamente importante porque esta enfermedad es considerada por la Organización Mundial de la Salud como una enfermedad prevenible y curable, lo que no le quita ser una enfermedad potencialmente mortal.[7]

Por lo cual, debe atacarse mediante procesos masivos de vacunación:

La lucha antivectorial es el medio principal de reducir la transmisión del paludismo. Si la cobertura de las intervenciones de esta índole es suficiente en una zona determinada, se protegerá a toda la comunidad.

La OMS recomienda proteger a todas las personas expuestas a contraer la enfermedad mediante medidas eficaces de lucha antivectorial. Para el control efectivo del vector, recomienda proteger a toda la población que se encuentra en riesgo de infectarse. Hay dos métodos de lucha contra los vectores que son eficaces en circunstancias muy diversas: los mosquiteros tratados con insecticidas y la fumigación de interiores con insecticidas de acción residual.[8]

Ante esta decisión de Bogotá, el  país se vio obligado a buscar nuevos proveedores que trajeron las medicinas de más lejos, de la India específicamente, habiendo perdido el tiempo destinado a la negociación y es posible pensar que esto generó un impacto financiero del cual no se ha hablado públicamente.

“Está despegando a primera hora de la mañana un avión de la India que trae este medicamento para el pueblo de Venezuela. Ya hemos garantizado la primaquina (…)estamos trayendo este medicamento para garantizarle la atención necesaria al pueblo del estado Bolívar que es uno de los pueblos más golpeados por esta epidemia de la malaria y el paludismo”[9]

Con el año nuevo, las actitudes en contra de Caracas no han hecho sino definirse cada vez de manera más clara. Dirigiéndose a apoyar la constitución de un gobierno paralelo –o en el exilio- donde pudimos observar que fue el Senado de Colombia el que sirvió de escenario para el fingido proceso contra el Presidente Nicolás Maduro y sobretodo se han enfocado en realizar negociaciones a nombre de Venezuela, aceptando planes económicos extranjeros que Caracas ha declarado, firmemente y desde hace al menos dieciocho años, descartar.

Así, es Colombia el país que de manera protagónica está solicitando y recibiendo ayuda internacional para “atender” a los migrantes venezolanos.  En estos términos lo expresó Juan Manuel Santos el 13 de febrero de este año:

El presidente Juan Manuel Santos reconoció este martes que la situación seguirá agravándose y que el país necesita de la ayuda de otros Estados para poder atender la crisis a nivel social y económico que, inevitablemente, producirá la alta migración venezolana.

Santos, durante un saludo al cuerpo diplomático acreditado en Colombia -en la Casa de Nariño-, aseguró que su Gobierno está abierto a aceptar “las ofertas de ayudas económicas y de otra índole de la comunidad internacional, estamos en plena disposición de recibirlas, ya que las necesitamos pues infortunadamente este problema se agrava día por día”. No obstante, aún no se hacen públicas las cuantías que se requieren.[10]

Lo que ocurrió poco después porque el 20 de marzo  fue noticia que, en los términos del diario Tal cual, que “EEUU envía ayuda económica a Colombia para atender a migrantes venezolanos”, por un compromiso inicial e inmediato de 2,5 millones de dólares proveerá alimentación de emergencia y asistencia de salud para venezolanos vulnerables y las comunidades colombianas que los están recibiendo”.[11]

Sin embargo, estos ingresos no han significado que a los venezolanos les sean garantizadas buenas condiciones de acogida en Colombia puesto que siguen siendo rechazados, fichados ante la policía y maltratados según reportaba Madelein García para Telesur el 15 de abril de este año.[12]

Así, parece que la hostilidad de los mandatarios colombianos en relación a la Revolución Bolivariana comienza a generar, más allá de las ventajas para el control político en Colombia una dimensión económica que no puede ser más descarada. Incluso, puede ser considerada una abierta agresión en contra de nuestra soberanía cuando llegamos a lo que ocurrió este 19 de abril cuando el ministro de Hacienda de Colombia, Mauricio Cárdenas, anunció una propuesta en el FMI de rescate financiero a Venezuela de 60.000 millones de dólares para “estabilización macroeconómica”, que se aplicaría cuando haya un Gobierno dispuesto a tomar las “políticas económicas correctas”.[13]

Puede que alguna revisión más a fondo permita conseguir precedentes de una falta de respeto tan profunda para una Nación soberana. Debo confesar que al momento en el que cierro esta nota, no los conozco porque además de demostrar la clara voluntad de Colombia de incidir en las decisiones económicas y políticas de nuestro país busca forzar un compromiso económico sobre bienes nacionales de manera inconsulta en el país que vería hipotecado su futuro. Eso, por demás que significa aplicar desde afuera el plan de gobierno que cada vez que ha sido presentado en Venezuela, desde 1998 ha sido derrotado en las urnas.

Cerrando ya este recuento, ordenado, de acciones que desde Bogotá se han tomado que significan actuar u omitir para exprimir económicamente a Venezuela incluimos una noticia publicada el día de ayer en la sección de economía de Elestimulo.com titulada “EEUU y Colombia crean grupo para perseguir redes de corruptos venezolanos”[14], lo cual parecía  referirse a otros temas hasta que se advierte que la red busca en específico dedicarse a asuntos relacionados con la comida que conforma las cajas del Clap.

Señala el texto:

“…En una reunión celebrada el jueves en Washingon, Estados Unidos y otros 15 países anunciaron la investigación del programas de importación de alimentos que impulsa el chavismo en Venezuela, que abarcaría el Clap.

Para el director de esta Unidad, Juan Francisco Espinosa, este “es un nuevo reto para la entidad que se suma a todas las líneas de investigación financiera adelantadas con los Estados Unidos”.

La presunta justificación de esta medida es la que debe convertirse en un alerta para nosotros puesto que en esta reunión donde participó Mauricio Cardenas –el que pidió al Fondo Monetario dinero para Venezuela- sostuvo Espinosa quien dirige la unidad que “de manera conjunta con el Tesoro revelamos una presunta red de corrupción que genera sobrecostos a un programa humanitario en Venezuela, algo que va en detrimento del bienestar de sus ciudadanos”.

Ninguna persona en Venezuela creerá que existe un sobreprecio en los bienes que se comercializan por medio del programa de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).

Por ello, poco arrojará esa investigación más que generar un escándalo en contra de funcionarios venezolanos que puedan insertarse en la nueva excusa continental: la lucha contra la corrupción, y, nada parece más evidente que las acciones anteriores que hicieron para corroer la economía y el bienestar de los venezolanos incluirán ahora una sistemática persecución del programa bandera para aminorar los efectos del “chillido de la economía” que nos han venido imponiendo. Esperemos que lo sepamos advertir a tiempo.

[1] http://www.laiguana.tv/articulos/14075-mundo-contrabando-colombia-resolucion-nro-8-conflicto-frontera-venezuela

[2] https://www.telesurtv.net/news/Venezuela-halla-177-trochas-para-el-contrabando-en-la-frontera-20150903-0049.html

[3] http://www.cancilleria.gov.co/en/newsroom/news/conozca-las-declaraciones-y-comunicados-prensa-cancilleria-sobre-situacion-frontera

[4] http://www.elmundo.es/internacional/2016/08/11/57abb131ca47413c118b464d.html

[5] http://www.colombiainforma.info/santos-bloquea-venta-de-medicamentos-a-venezuela/

[6] http://www.bsnmedical.com.co/acerca-de-bsn-medical.html

[7] http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs094/es/

[9] http://rnv.gob.ve/en-las-proximas-horas-llegara-a-venezuela-medicamentos-para-la-malaria/

[10] https://www.semana.com/nacion/articulo/colombia-recibe-ayuda-internacional-para-atender-crisis-migratoria-de-venezolanos/557062

[11] http://talcualdigital.com/index.php/2018/03/20/eeuu-envia-ayuda-economica-a-colombia-para-atender-a-migrantes-venezolanos/

[12] https://twitter.com/madeleintlSUR/status/985635866319179777

[13] https://www.efe.com/efe/america/economia/colombia-propone-en-el-fmi-un-plan-de-rescate-a-venezuela-60-000-millones-dolares/20000011-3589823

[14] http://elestimulo.com/elinteres/eeuu-y-colombia-crean-grupo-para-perseguir-redes-de-corruptos-venezolanos/

¿Qué son las armas químicas?

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Bienvenidos al 2018, los movimientos geopolíticos están siendo activados a una gran revolución y por momentos, es difícil entender si estamos ante sucesos inéditos o la reedición de alegatos y técnicas que en el pasado generaron guerras.

¿Espías? ¿Envenenados? ¿Armas químicas? ¿Crisis de refugiados? Todos los podemos ubicar en la trama de grandes eventos de estos últimos ciento cincuenta años y están allí, a la orden del día, en la prensa mundial, a la vez que se cierra la noche sobre América Latina.

Uno de los temas más importantes en este momento es el alegato esgrimido por Washington junto con Londres y París, según el cual Damasco ha utilizado armas químicas en contra civiles indefensos. Esto generó resoluciones internacionales, la activación del Consejo de Seguridad y finalmente, una acción militar en la que participarían los Estados Unidos junto con Francia e Inglaterra en contra del país mediterráneo.

Esas escenas, nos llevan de vuelta al mundo cuando estaba en el Capitolio, la Administración Bush liderando la invasión de Irak, que ocurrió entre el 20 de marzo y el 1 de mayo de 2003,  la cual se basó en uno de los mayores “fake news” de la historia reciente puesto que se justificó en las informaciones que dieron unos espías según las cuales existían armas de destrucción masiva “más allá de toda duda”.[1]

Con el paso de los años, los responsables de dicha operación se verían obligados a admitir que esas armas no existieron nunca[2], que sus informantes no eran fiables y eso nada pudo cambiar que el destino de Irak haya sido pasar de ser un país relativamente moderno a un mundo tenebroso sin instituciones públicas, dependiente de la caridad internacional y bajo el azote del terrorismo.

La guerra de Irak se tornó un tema difícil para la opinión pública europea que reconoce que la aventura no ha hecho más que causar muertes, de iraquíes pero también de soldados que fueron a aquél país sin ninguna razón.

Pese a ello, vuelve el fantasma y ahora se posa sobre Siria, demostrando que dos autores de la invasión a Irak no están tan arrepentidos porque lideran la nueva aventura, hablamos de Estados Unidos y el Reino Unido, a los cuales, tristemente ahora se les suma Francia.[3]

Por eso queremos hoy mirar el tema que se alega como causa de fondo: las armas químicas porque si este escenario ya no resultase devastador vemos que algunos personajes han señalado que estos instrumentos letales han sido utilizados en contra de las manifestaciones que ocurrieron en Venezuela en el 2017[4] y que están produciéndose en Nicaragua.[5]

Para analizarlo, vamos a partir de una cosa muy sencilla. Las armas son cualquier objeto que sirva para causar daño, por eso, nosotros vamos a entender que hay químicos letales que encontramos en nuestra cotidianidad que pueden causar la muerte de una o más personas que no son armas químicas. Un buen ejemplo de esto son los venenos, en especial los raticidas, empleados con frecuencia por los suicidas.

Estos químicos como su intención no es ser utilizados para herir o matar suelen estar disponibles y son tan solo tratados como sustancias peligrosas para niños y adolescentes, sugiriéndose que se mantengan alejados de estos.

Otra cosa son los químicos que se emplean, que en principio no son letales, en acciones de defensa personal o de orden público. Para este fin, el de la defensa personal suele usarse el gas pimienta que es de venta licita en muchos países[6] y que, en pequeñas dosis suele ser usado para contener una acción cuerpo a cuerpo donde la víctima no tiene los recursos o la fuerza de enfrentar al agresor.

También existen químicos que se emplean en acciones de contención de alteraciones al orden público que sirven como “cortinas de humo” que evitan la visibilidad de las acciones cuando se encuentran enfrentadas las fuerzas de seguridad y quienes están propiciando un altercado en la vía pública.[7]

Con ello, queremos dejar claro que las armas químicas son un tipo de químico que no es cualquiera, ni siquiera todos aquellos proclives a lesionar, inmovilizar o causar la muerte de una persona sino los que concuerdan con la descripción que sobre ellos contiene la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, Producción, Almacenaje y Uso de Armas Químicas y sobre su destrucción.

Este instrumento internacional entró en vigencia el 29 de abril de 1997, pasando a aumentar el Protocolo de Ginebra de 1925 sobre las armas químicas y tiene como organismo rector a la  Organización para la Prohibición de Armas Químicas, y contiene una definición de armas químicas:

“Artículo II. Definiciones y Criterios

A los efectos de la presente Convención:

  1. Por “armas químicas” se entiende, conjunta o separadamente:
  2. a) Las sustancias químicas tóxicas o sus precursores, salvo cuando se destinen a fines no prohibidos por la presente Convención, siempre que los tipos y cantidades de que se trate sean compatibles con esos fines;
  3. b) Las municiones o dispositivos destinados de modo expreso a causar la muerte o lesiones mediante las propiedades tóxicas de las sustancias especificadas en el apartado a) que libere el empleo de esas municiones o dispositivos; o
  4. c) Cualquier equipo destinado de modo expreso a ser utilizado directamente en relación con el empleo de las municiones o dispositivos especificados en el apartado b).[8]

 

Es decir, que, a los efectos del Derecho Internacional el asunto de la determinación de un arma como “arma química prohibida” se da cuando estas están destinadas a fines contrarios a los valores jurídicamente tutelados en estos instrumentos: es decir, la vida y la paz. Por lo que, debe procederse a una determinación sobre si una sustancia es un arma química que conlleva a que la misma se tipifique como tal o se determine que en el caso concreto fue creada, producida, almacenada o utilizada para generar esos fines ilícitos y culpables.

La segunda pregunta obligatoria es sobre qué debe, de acuerdo al Derecho, ocurrir cuando se está en presencia de armas químicas y la respuesta, evidentemente, no es iniciar acciones militares en contra de los países que, incluso si se comprobó, tienen  o usar armas químicas.

 

Dice el tratado:

Artículo XII. Medidas para Remediar una Situación y Asegurar el Cumplimiento, Incluidas las Sanciones

  1. La Conferencia adoptará las medidas necesarias, conforme a lo previsto en los párrafos 2, 3 y 4, para asegurar el cumplimiento de la presente Convención y remediar y subsanar cualquier situación que contravenga sus disposiciones. Al examinar las medidas que podrían adoptarse en virtud del presente párrafo, la Conferencia tendrá en cuenta toda la información y las recomendaciones presentadas por el Consejo Ejecutivo sobre las cuestiones pertinentes.
  2. Si un Estado Parte al que el Consejo Ejecutivo haya solicitado que adopte medidas para remediar una situación que suscite problemas con respecto al cumplimiento, no atiende la solicitud dentro del plazo especificado, la Conferencia podrá, entre otras cosas, por recomendación del Consejo Ejecutivo, restringir o dejar en suspenso los derechos y privilegios que atribuye al Estado Parte la presente Convención hasta que adopte las medidas necesarias para cumplir las obligaciones que haya contraído por ella.
  3. En los casos en que la realización de actividades prohibidas por la presente Convención, en particular por su Artículo I, pudiera suponer un perjuicio grave para el objeto y propósito de ésta, la Conferencia podrá recomendar medidas colectivas a los Estados Partes de conformidad con el derecho internacional.
  4. En los casos especialmente graves, la Conferencia someterá la cuestión, incluidas la información y conclusiones pertinentes, a la atención de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

 

Se hace entonces evidente que lo que viene ocurriendo, como lo calificó el Embajador boliviano Sacha Llorenti,[9] desde el Consejo de Seguridad,  es injustificable y criminal, además que demuestra –una vez más- que cuando existe la fuerza poco importa el Derecho. Lo que hace evidente el riesgo que sufren los países cuando estas acusaciones les son hechas, con toda la ligereza que permite la prensa y ahora las redes, sin que se desprendan responsabilidades por hacerlas.

 

Pensemos una vez más en Irak ¿será que esta vez sí se puede evitar?

[1] http://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/03/130318_irak_guerra_espias_engano_nm

[2] https://www.elperiodico.com/es/politica/20070209/aznar-admite-que-irak-no-tenia-armas-de-destruccion-masiva-5427640

https://www.efe.com/efe/espana/mundo/blair-pide-perdon-por-la-guerra-de-irak-y-admite-su-importancia-en-el-ascenso-del-ei/10001-2746594

[3] http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/04/22/emmanuel-macron-eeuu-francia-y-los-aliados-deben-quedarse-en-siria/

[4] https://actualidad.rt.com/actualidad/235600-armas-quimicas-venezuela-maduro

[5] https://www.laiguana.tv/articulos/88507-nicaragua-redes-sociales

[6] https://listado.mercadolibre.com.ve/gas-pimienta-para-defensa-personal

[7] http://www.laiguana.tv/articulos/53593-humo-rojo-marcha-oposicion-gnb

[8] https://www.opcw.org/sp/convencion-sobre-las-armas-quimicas/articulos/articulo-xii-medidas-para-remediar-una-situacion-y-asegurar-el-cumplimiento-incluidas-las-sanciones/

[9] https://actualidad.rt.com/actualidad/268347-bolivia-consejo-seguridad-peon-ajedrez-guerra-siria

Claves para entender la invalidez del paratribunal

Derecho-administrativo-ordenamiento-juridico

La Asamblea Nacional, pese a persistir en su desacato, ha anunciado el orden del día para la sesión del 17 de abril de 2018 en los siguientes términos “Consideración de la solicitud de autorización para continuar el proceso al ciudadano Nicolás Maduro Moros”, es en este contexto que sentimos importante redactar una nueva edición de “claves” que solemos reservar para momentos donde los conceptos jurídicos parecen mezclarse.

De manera expresa hemos decidido referirnos en este documento a aquella cosa que la oposición y sus amigos extranjeros llaman “Tribunal Supremo de Justicia legítimo” o “Tribunal Supremo de Justicia en el exilio” como lo que es: un paratribunal.

Por lo cual hemos colocado antes de “tribunal” el prefijo derivado del griego παρά-, pará: que significa ‘al margen de’, ‘junto a’ o ‘contra’. Lo hemos hecho para evitar considerar que esta construcción tiene una existencia paralela al único vértice de la justicia en el país que es el Tribunal Supremo de Justicia que designó en diciembre de 2015, la Asamblea Nacional.

¿Por qué es un paratribunal? Porque en la lógica del Derecho venezolano no pueden existir dos sujetos que simultáneamente desarrollan la misma función pública. Cuando la ley le confiere a una función un solo titular la lógica es que este desarrollará su función por un tiempo y esta tan sólo cesará cuando ocurra alguno de los hechos que permiten que esta termine, de lo contrario, se da un delito denominado “usurpación” que es la pretensión fuera de ley de un sujeto de hacerse con una autoridad que no tiene.

Entonces, nosotros tenemos un solo Tribunal Supremo de Justicia y a sus titulares los reconocen hasta las naciones hostiles porque son los funcionarios a los cuales, junto con el Presidente de la República, mas han sancionado.

Son el Tribunal Supremo de Justicia, los Magistrados que asisten a la única sede de este Poder que está ubicada en Caracas y  que actuan en virtud de la designación del 2015,  porque fueron designados para un período de tiempo que no ha concluido.

De igual forma, observamos que los Magistrados no han sido objeto de los procedimientos constitucional y legalmente previstos para que dejen de ser Magistrados. Lo que existieron fueron “acuerdos” que no es la forma parlamentaria idónea para quitarles su investidura. Lo que hizo la Asamblea Nacional actual, dentro de su descato, fue que “anuló” una decisión de una anterior Asamblea dictados por una Asamblea Nacional.

La validez y permanencia del Poder Judicial venezolano, de nuevo, no es contestada por nadie. Ni por los miles de usuario que a diario someten sus controversias a los jueces de la República que están enraizados en el Tribunal Supremo de Justicia ni por las organizaciones internacionales que saludaron las decisiones que ejecutó el Poder Judicial, por orden de la Asamblea Nacional Constituyente, sobre personas vinculadas con los sucesos de la guarimba y otros episodios.

Luego viene todo este asunto del concepto de la jurisdicción que evidentemente ellos no han ejercido. Al punto que declararan algunos de sus propios miembros que aquello no tiene relevancia jurídica y el momento, digno de ser “el colmo de los colmos” es lo que se da con todo lo relacionado con el “antejuicio de mérito al Presidente de la República”.

Vamos a verlo con detenimiento:

  • Quien acciona es la depuesta Fiscal General de la República que podríamos considerar una prefiscal  actuando ante un paratribunal. Lo cual no es su competencia porque quien está legalmente facultado para iniciar el juicio contra una alta autoridad, es el presidente del Consejo Moral Republicano, lo cual ni siquiera era ella en el último momento en el que fue Fiscal que concluye precisamente cuando el verdadero Tribunal Supremo de Justicia tramita su antejuicio de mérito con el verdadero Presidente del Consejo Moral Republicano que es el hoy Fiscal General de la República y entonces Defensor del Pueblo, Tarek William Saab.[1]

 

  • Actúan fuera del territorio nacional, ni siquiera confluyendo en un mismo espacio geográfico los sujetos que “conforman el tribunal” siendo que es público y notorio que la prefiscal se negó a que en Venezuela se empleasen las telecomunicaciones para facilitar los procesos judiciales.

 

  • Para juzgar penalmente fuera del territorio de su país a una persona tiene que pasar alguno de estos supuestos: que la persona sea juzgada por la Corte Penal Internacional por hechos que esta pueda juzgar; que sea juzgada en virtud de la jurisdicción universal por jueces de un tercer Estado de acuerdo a sus reglas y procedimientos; que sea juzgado por un tercer Estado por delitos que afectaron de alguna manera al país que juzga. Nada de esto ocurrió.

 

  • Así obviando los presupuestos procesales mínimos que centran la primera pregunta en si el sujeto tiene jurisdicción procedieron en un muy corto tiempo a realizar su “antejuicio”. Lo curioso también es que este paratribunal además resuelve la destitución del Presidente de la República y antes no ha sentenciado ni sobre un conflicto de arrendamiento.

 

  • Le dan en su “audiencia” del 3 de abril de 2018, un lapso al Presidente Nicolás Maduro para que comparezca después del cual designan un “Defensor Público” para que lo defienda. Este es otro detalle curioso porque la defensa pública es una institución dependiente del Poder Judicial que designa, mediante resoluciones, a sus funcionarios cuya competencia queda limitada para ir a ciertos juicios y nunca el paratribunal dispuso su paradefensoría.

 

  • El 8 de abril de 2018, este mismo paratribunal decidió que existen elementos suficientes para enjuiciar y detener al Presidente de la República por supuestos actos de corrupción y deberán excusarme si no tengo elementos a analizar más allá de una transmisión streaming y unas notas de prensa porque no hay órgano de difusión oficial de decisiones del paratribunal.[2]

 

  • La Asamblea Nacional  no entró al debate el 9 de abril de 2018, como algunos sectores de la oposición deseaban, en tanto el Presidente de la Asamblea Nacional, Omar Barboza, expresó que el asunto no podía discutirse porque no habían sido notificados sumiendo a la oposición en un debate si aquella decisión debía notificarse o era “pública y comunicacional”.[3]

 

  • El asunto de cómo se hacían publicas las “decisiones” fue tan errático que procedieron a considerar que tenían en virtud de la Ley Orgánica del TSJ, en especial del contenido del numeral 3 del artículo 91 de dicha ley, la “atribución” para notificar por lo cual el mismo “Presidente” desde la cuenta del paratribunal dio por notificado al Presidente Nicolas Maduro Moros. Obviando que eso no es una atribución sino un mecanismo de comunicación, que los Magistrados no notifican sino los secretarios y que, del uso de medios digitales deben dejarse constancias de haber logrado la comunicación.

 

  • El 16 de abril, como ya comentamos, la Asamblea Nacional publicó el orden del día para la sesión del día martes 17 de abril y señaló que el mismo sería “Consideración de la solicitud de autorización para continuar el proceso al ciudadano Nicolás Maduro Moros”.

 

Al respecto:

  • Es sumamente interesante que para la Asamblea Nacional no fue el Tribunal Supremo de Justicia quien le solicitó un antejuicio de mérito.
  • No van a discutir un antejuicio de mérito sino un proceso.
  • No sobre el Presidente sino sobre Nicolás Maduro Moros.

Si esto fuera así, en derecho la Asamblea Nacional es incompetente porque de los procesos se encarga el Poder Judicial. Esto se genera porque la Asamblea no puede valorar un antejuicio de mérito sobre el Presidente que destituyó por abandono del cargo.[4]

Al desmenuzar el asunto no podemos sino darnos cuenta que esto es un circo del absurdo. Un capitulo que a Eduardo Galeano le faltó por ver del mundo al revés y no hay que ser favorable al gobierno de Nicolás Maduro Moros para entender que esto no se sujeta de nada, que no llega ni siquiera a ser un castillo de naipes.

Pero las cosas, incluso las más ilógicas, no ocurren en el mundo de manera aislada porque lo que les falta en derecho lo están escarbando a través de un enrevesado trabajo de medios que no tiene efectos nacionales sino internacionales.

Allí vamos a ver otras cosas:

  • Por muy absurdo que parezca el asunto no lo es más que el juicio que llevó el juez Moro contra Luis Ignacio Lula Da Silva, del cual, el interrogatorio quedará para el repertorio de la ignominia del Continente.[5]

 

  • El “fondo del asunto” es un pretendido caso de corrupción asociado con Odebretch, compañía cuyas contrataciones han sido utilizadas en los últimos tres años para deponer Presidentes y generar todo un cuestionamiento sobre los Presidentes progresistas –claro, que para mantener las apariencias arroparon a otros como a Pedro Pablo Kuczynski-.

 

  • Existe un aparente paralelismo de esta estrategia con la utilizada en Siria a través de la figura del Consejo Nacional Sirio que hace pretendidas acciones de gobierno desde el extranjero para debilitar a Bashar Al Assad.[6] 
  • Han actuado con el visible apoyo de la Organización de Estados Americanos, del gobierno colombiano, del gobierno peruano y con alguna simpatía del gobierno mexicano[7], en el contexto de una averiguación contra Venezuela de la Corte Penal Internacional y el marco de la nefasta Cumbre de las Américas, donde, la actuación de los gobiernos lacayos guardó tan poco las formas que hoy, El País de España titulaba declarando el fin del “bolivarianismo” y del cuestionamiento al imperalismo en las Américas. [8]

 

  • Actúan dentro de una nueva era de las operaciones estadounidenses en el continente donde puede observarse como lo hace Atilio Borón pues “lo que antes requería la intervención de las fuerzas armadas hoy lo hacen nuevos actores, convenientemente adoctrinados y entrenados por diversas agencias del gobierno de Estados Unidos con sus programas de “buenas prácticas”. Estos seleccionan jueces, fiscales, legisladores y periodistas y les ofrecen cursos especializados sobre los temas de su incumbencia.”[9]

Por lo que concluimos que esto, como hemos visto, evidentemente es un circo. Un circo patético tan despreciable y peligroso como las giras de Borges y Ledezma para pedir sanciones hasta que, al costo de la vidas que sean, de las entregas y concesiones de la soberanía que hagan falta, puedan ellos hacerse del poder para imponer un proceso de aleccionamiento popular similar a los que estamos viendo resucitar en Colombia, Argentina y en Brasil, donde los desaparecidos, los asesinados, vuelven a ser temas del presente.

[1] http://www.el-nacional.com/noticias/politica/tsj-convoca-reunion-para-tratar-antejuicio-merito-ortega-diaz_188640

[2] http://talcualdigital.com/index.php/2018/04/09/tsj-en-el-exilio-ordena-prision-preventiva-contra-maduro-por-caso-odebrecht/

[3] http://elestimulo.com/blog/asamblea-nacional-posterga-debate-sobre-decision-del-tsj-legitimo/

[4] http://www.el-nacional.com/noticias/asamblea-nacional/asamblea-nacional-declaro-abandono-del-cargo-maduro_74475

[5] http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/01/27/el-infantil-y-ridiculo-interrogatorio-del-juez-brasileno-contra-lula-que-fue-la-base-de-la-sentencia-de-12-anos-de-carcel-opinion/

[6] https://es.wikipedia.org/wiki/Consejo_Nacional_Sirio

[7] https://anicrisbracho.wordpress.com/2018/04/04/la-locura-legitimada-el-pasmoso-reconocimiento-de-un-tribunal-nulo/

[8] https://elpais.com/internacional/2018/04/14/actualidad/1523738995_165766.html?id_externo_rsoc=TW_CC

[9] https://www.pagina12.com.ar/106178-se-clausura-la-ruta-democratica

Cuando el “me iría demasiado” se torna un “persíguelo demasiado”

eschav

Esta toma, es una cualquiera del portal eschavista.com uno de los tantos espacios digitales que promueven la persecución internacional

Marco de referencias

  • Hace par de semanas denunciamos este fenómeno en un artículo llamado “Cazador de rojos”
  • Según las últimas declaraciones sólo en el PSUV hay seis millones de chavistas
  • En el marco de las guarimbas los principales voceros de la oposición llamaban a los chavistas a desmarcarse invitándolos a que formarían parte de una “nueva democracia”
  • La segunda semana de abril de 2018, se hicieron virales los señalamientos a la cocinera Cindy Lazo de quien se publicaron fotos entrevistando a Pedro Carvajalino y junto a Ernesto Villegas para llamar a un boicot en su contra.

Los legadólogos se sentaron a la mesa aquel día. Estaban extenuados. Tenían frente a ellos una lista de tareas. Revisaron todo lo que habían dicho y todo lo que habían hecho. Una dijo severamente:”yo ya he dicho que Maduro es un asesino; lo he acusado de matar estudiantes; dije que el Tsj dio un Golpe de Estado, reconocí a la Asamblea, me fui en moto de la oficina, salí del país con una sola blusa, me entrevisté con Almagro, me fotografié con Uribe, fui a la Corte Penal Internacional y doy conferencias, voy a las radios a veces hasta me confundo si es el William Saab o yo quien manda en la Fiscalía…” “Y yo! –interrumpió otro- yo dije que Chávez era de la CIA”; ” y yo! Yo dije que la verdad es que Chávez sabía todo lo que iba a pasar y cuando moría no lo dejaron decidir”. No recordaban sus proezas para que los otros se enterasen sino porque estaban faltos de ideas y cansados.

Cansados porque sabían que debían mantener el replique de campanas todos los días u otros se acordarían que hace un par de años o menos les tomaban las oficinas, les llamaban asesinos o sencillamente los metían en ese saco fétido a mazmorra donde desde el 2002 sueñan con meter a todos los chavistas.

A un par de kilómetros,  de nuestra ciudad imaginaria, donde está esa mesa, fulana de tal que llegó a directora de Ministerio con camisa roja, tatuaje de Chávez y repetición de consignas, avalados sus conocimientos por las ganas que le tenía aquél General, se hunde en una silla. Revisa el chat de las amiguis que ahora están todas tan lejos, es noche de disco en Bogotá y llegan las fotos de su primo que se calienta con un vino en las primeras tardes otoñales que vive en Santiago.

Cree firmemente que todavía existen las fronteras, revisa la página web y se acuerda de la vecina que tiene una agencia de viajes virtual. Piensa que es hora de irse y así llenarle ella los teléfonos a las amigas, quizás bordeando el mar en Rio de Janeiro o explorando Machu Pichu. Lo decide, con el corazón latiendo rápido, pensando en vacaciones y supermercados.

Sale de esta ciudad que imaginamos y llega otra que no existe, donde sueña que será recibida con amor y curiosidad, como en el Ministerio recibían aquel español que venía a explicarnos cómo era el socialismo aunque él había vivido siempre con la mas obediente alma de súbdito de la Corona real.

Apenas llegó, antes de que le diera tiempo de que le fuera bien o mal, descubrió que no existían las fronteras ni la esperanza de un mañana nuevo. Su nombre pegado en un muro de cacería digital le impidió cualquier paso. Lo que antes vivió donde nadie le preguntó nada y se juntó apenas llegó en una dinámica de la que adaptó palabras y colores, en su nueva ciudad ni siquiera arrancó. A cada cambio de domicilio u opción de trabajo le sucedía una actualización del muro y ella, tan humana, se sintió cazada.

Hizo todo el ruido que pudo desde su teléfono, se desmarcó, se explicó, prefirió contar que fue amante o víctima de un acoso sexual. Después, decidió callarse, mimetizarse, desaparecer…

Hasta en contra de su voluntad y fuera de su diccionario, se había encontrado de frente contra el fascismo, contra el odio histórico que sentían los sectores que siempre fueron los amos de estas tierras. Irónicamente, en los extranjeros no encontró lo que buscaba, no la trataron como ella antes los trató, no la llevaron a comer, no le mostraron la ciudad, no le abrieron su casa. Para ellos, ella era la fascista comeniños asesina y despiadada.

…Ella, en la nota curricular para borrar su pasado sólo puso que había sido secretaria.

 

13 de Abril: Cuando las hordas me salvaron de la gente

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A Isaías Rodríguez y a Yanuva León

Yanuva León, sin permiso, se atravesó en mi café. Como ella, yo he intentado leer las notas que recuerdan los sucesos de abril con la misma indiferencia que generan las efemérides. La verdad es que lo hacemos porque este es un hecho completamente diferente. No sé si con el tiempo yo lo recordaré como mi propio juramento en el Monte Sacro pero la verdad es que para mí, como para miles de otros, este es un momento fundamental de mi vida.

Para mí, como para Yanuva, abril no ha terminado nunca. Por eso, si se trata de conjugar ese momento, creo que sólo podría decir que es un comienzo y esta es mi más personal versión de aquellos días.

Llego a abril de 2002, con dieciséis años. Estudiaba primer año en un colegio privado. Soy una adolescente relativamente típica que quiere ser parte del grupo en el que se desarrolla. Por esa época, quería ser arquitecta o periodista. Mi falta de habilidades para el dibujo hace que la gente piense que el periodismo es un mejor destino y juego con una cámara, handycam, que me han regalado por mis quince.

Los días de abril habían sido muy movidos. Distinto a lo que fueron los años posteriores para la oposición, en el 2002, tenían una fuerza impresionante. Con el trabajo de los medios y grandes operaciones de mercadeo, las concentraciones y marchas de la oposición son el sitio donde todo el mundo debe estar. Así como si se tratase de una esporádica discoteca.

Mis amigos de la época todos estaban en esa onda a la vez que la cotidianidad estaba llena de personajes que podían ser objeto de una crónica de Carola Chávez: estaba la mamá de alguna compañera que barría simulando un arma y gritaba “ni un paso atrás”; estaba el papá de otra amiga que medía con una balanza mental cuanto más habría que hacer para que finalmente Chávez cayera. Estaba la maestra de matemáticas que se persignaba e invitaba a rezar para que las cosas volvieran a ser como en la cuarta. Estaba mi abuela, rubia y caritativa que se emocionaba cada vez que recordaba que había sido miembra fundadora de la Acción Católica.

Era un entorno confuso. Mis padres, ambos chavistas hacían sus esfuerzos para no dejarnos sucumbir en ese ecosistema. Con ellos, estaba el amigo pastor de mi padre con el que íbamos a la comunidad; estaban los amigos de la Juventud Obrera Católica, con Pablo y José, con los hijos de José que son tan amigos míos…, estaba Lydda Franco y Nelly Conteras, haciendo chistes entre humo e ironía. Estaba Elsy con su carro dañado.

También había otra gente. En especial Yamila Souki, hija de Rafic. Rafic y mi papá pertenecían al mismo mundo. Yamila y yo, pertenecíamos al mismo mundo. Mi primer recuerdo de ella siendo lo mismo que yo soy, fue el 15 de diciembre de 1999, en una esquina de la Plaza de la República donde agitábamos disciplinadamente nuestra bandera porque sabíamos, a los doce años, que ese día nacía nuestro espacio en el mundo, nuestros padres habían podido regalarnos su Revolución.

Para ese tiempo, mi padre era Magistrado suplente de la Sala Constitucional. Insistía que era suplente porque siempre ha sido contundente su rechazo a vivir en Caracas. Su espacio favorito de Caracas, dice, es el aeropuerto de Maiquetía cuando anuncian por el parlante la salida a Maracaibo. Rafic, el papá de Yamila, era diputado y otro puñado de tíos de crianza, esos amigos que los padres tienen, eran tal y cual, mengano y pascual.

Mi papá, quien disfrutaba más ser suplente que Magistrado, sentía horror del mundo del Tribunal y no tenía mucha tolerancia a venir a Caracas a estos entornos. Se escapaba a los talleres de las Ediciones del Pueblo aunque le tocase aguantar el chalequeo de sus compañeros que veían llegar a Pedro, con traje, escolta y chofer.

En abril o al menos en esos días mi padre estaba naturalmente, en Maracaibo, dando clases. En casa estábamos todos y empezamos esos días intentando la normalidad. Creo que era una regla que manejaban mis padres en ese momento, aunque la confrontación apretaba, había que seguir andando.

En mi casa había una sola computadora en un estudio improvisado en un cuartico de atrás y era el objeto de todas las discusiones. Todas, menos mi padre, vivíamos peleando por usarla y aunque generalmente ganaba mi mamá, mi hermana y yo sabíamos aguantar la pela un par de minutos.

Había un pequeño televisor en la cocina, uno más grande en la sala y otro en el cuarto de mis padres. Yo estaba en la computadora cuando se empieza a hablar de lo que ocurre en Puente Llaguno, cuando Yanuva, debía estar llegando a Parque Carabobo. Chateo con mi profesor de historia, que para la época era tan chavista que el hijo que tuvo en esos años se llama Hugo Rafael. Sin embargo, me lo dice sin ningún pudor: si ya hay muertos, en cuestión de horas caerá el gobierno.

Yo no entendí absolutamente nada. Primero, no entendía como de ir a una concentración que era una especie de discoteca podía haber muertos, ni cómo ni para qué alguien desviaría su festejo hacia la muerte. Miré desconcertada el televisor de la cocina y evidentemente era el momento de gritar “papá”.

Mi padre es un hombre callado pero no tanto como estaba en ese momento. Acostado sobre la cama, inmutable, casi desmayado veía la televisión. Mi madre me sacó a patadas de la computadora y enviaba frenéticamente correos electrónicos difundiendo lo que pasaba.

Yo me acosté con mi padre. Ignoro cuanto tiempo fue. Sé que estaba allí, en su silencio cuando se cayó Venezolana de Televisión. Sonó algunas veces el teléfono. Las horas se sucedieron, mi madre en la computadora, mi padre en silencio. Mi hermana y yo como almas en pena sólo entendiendo que algo que no podíamos imaginar estaba ocurriendo.

El 12 de abril, en casa fue igual. Yo estaba frente al televisor de la sala viendo juramentarse a Carmona Estanga y mi padre tenía un semblante de indignación absoluta. Seguía habiendo silencio. Seguía sonando el teléfono. Seguíamos execradas de los espacios donde hablaban y de la computadora. Mi hermana y yo hablamos como sólo hablan los que tienen miedo.

Mis padres tomaron la decisión. Se sabía de las primeras detenciones. De la persecución. De los nombres que jamás escuché antes como el de Tarek William Saab, empezaron a circular rumores sobre acciones en contra de los amigos de mis padres y la duda de si esto llegaría aun más cerca. Ellos decidieron atrincherarse, prepararse para un combate o un exilio. Nunca he sabido exactamente ni qué, ni dónde. Ni qué idea tenían para luego ni que hicieron esa noche.

Mi padre me abordó en la cocina. Yo estaba sentada en una de las sillas altas que rodeaban el mesón y me dijo: “nos vamos a ir y tu tía vendrá por ustedes. Están persiguiendo gente y lo mejor es que estén con alguien que no apoye la Revolución y no sepan dónde estamos. Si te preguntan, alguien, escúchame bien, tú no sabes nada. Sólo te puedes llevar lo que quepa en el bulto del colegio.” Mi padre se alejó, me miró y salió. Salió con mi madre, creo que era de tarde. No sé si era 12 o era 13, creo que aún era 12 de abril.

Mi tía llegó luego y cumplimos lo que nos pidió mi padre. Salimos con ella de la casa. Nos encontramos a una vecina, chavista en aquella época, nos preguntó, seguimos caminando.

Cuando llegamos a casa de mi tía, nuestra presencia empezó a rajar el ambiente de celebración que allí había. Mi tía absolutamente feliz de que se había acabado el chavismo empezaba a angustiarse. Caída la noche sin que mis padres se comunicaran, comenzaba a luchar con el miedo.

Creo que ella ignora que yo la vi esa noche. Su cuarto tenía una pared-ventana y yo estaba sentada en una hamaca que estaba del otro lado. Mi tía cayó de rodillas en una mesa donde estaba un Cristo y una foto familiar. Desconsolada, rogó. Repitió que eso no era lo que ellos habían deseado, querían que el chavismo se acabara pero no querían que persiguieran a nadie, o al menos, que aquello le rozara tan cerca.

El día siguiente, fue el de todos. La televisión y los nefastos capítulos de comiquitas, las celebraciones de los presentadores. Mis primos, menos preocupados que su madre, en su adolescencia tardía celebraban al teléfono. Era como si aclarara tras una noche que ellos  habían sentido pesada.

Pero en la tarde, después del mediodía. Después de haber permanecido con mi hermana en el estudio, que era el único espacio donde no nos asfixiábamos o al menos, sentíamos que no asfixiábamos a los alegres. Después de haber estado jugando una y otra vez a sacar la pila y el casete de mi cámara, algunas cosas empezaron a cambiar.

Había hablado Isaías Rodríguez. El golpe parecía que había sido atajado en el aire y los rumores de que la gente, como Yanuva, había tomado Caracas eran cada vez más fuertes. Para mí con Isaías, ni con la gente, volvió de inmediato la alegría. La vida no tenía ningún sentido porque seguíamos sin saber ni dónde estaban nuestros padres ni que pasaría después. Sentíamos que estábamos condenadas sin saber a qué ni por qué.

El ambiente festivo, ese sí, se había apagado. Creo que por par de minutos todos estábamos sencillamente desconcertados. La alegría de mi primo se había transformado en desgano y asco. Miraba un pequeño televisor gris en la cocina, con la espalda contra un mesón y comía cereal.

Allí, de pronto, la prensa mostró imágenes. Un pueblo se había puesto de pie. Eso fue demasiado para él, dejó el plato, apagó el televisor y dijo “cuando será el día que entiendan que la gente no quiere a Chávez”. Yo, repliqué y le dije “¿y eso qué es?, ¿tú no estás viendo toda esa gente?”  Y lapidariamente, él me dijo “esas son las hordas”.

Pasó ese día y fue la brillante mañana del 14 de abril que se acabaría el letargo. Chávez había vuelto en la madrugada, victorioso, abrazado con un pueblo armado de dignidad, con soldados leales. Recuerdo esas imágenes, recuerdo que poco a poco, después conocería a algunos de los que cargaron a Chávez a su llegada.

Sonó el teléfono pero ya nadie tenía malas noticias. Era la voz de mi madre, había triunfado la vida. Yo tomé lo que tenía y me colgué la cámara al cuello, mis padres vendrían y nos fundiríamos con la gente de Chávez que, resucitada, se reunía en Panorama.

Yo nunca volví a dudar. Con Isaías y con el regreso de Chávez, se había salvado mi vida y la de mi padre y la de mis tíos. Yo nunca dejé de escribir, ni cuando Chávez se fue. Ni pude contenerme cuando lo vi en persona y cuando en la Asamblea Nacional, me tocó saludarle y entregarle una carta, donde todo el mundo pedía cosas yo solo escribí “pa’ lante Comandante”. Luego, conocí a Isaías Rodríguez una tarde de guarimba y volví a ser delante de ellos la adolescente que no perdió la vida.

Hoy, tomando un café me interrumpió Yanuva, hermosa poeta y mujer caraqueña. Adolescente de esa época de las que tomaron el Fuerte y sentí que necesitaba contarle que ella también, que su hermana que quería enfrentarse en Puente Llaguno, ellas también salvaron mi vida y han sido, día a día, como en un eterno abril todas las causas que he sido y seré, como si alguien hubiese jurado en el Monte Sacro que jamás no podrán vencer.